Sé que no soy escritor, ni pretendo serlo, pero hoy me he levantao inspirao y he decidido escribir un relato de miedo, espero que os guste, sed magnanimos. Ojos ¡Oscuridad!, acabo de abrir los ojos y eso es lo primero que he visto, tardo un poco en ubicarme, ¿Qué ha pasado?, ¿dónde estoy?, estoy sudado y tembloroso, noto los latidos del corazón en mi cuello y todos mis músculos en tensión. Intento serenarme, estoy en mi cama, debe haber sido una pesadilla, por suerte no recuerdo de que trataba. Mi respiración se hace más pausada, escucho el silencio de la habitación, inspecciono en busca de algo reconocible. Un tenue rallo de luz entra por las rendijas de la persiana procedente de una farola de la calle proyectando en la pared la sombra de los pantalones que deje la noche anterior sobre la silla. Oigo una respiración a mi lado… es mi mujer, respira sosegadamente, al parecer mi sobresalto no ha turbado su sueño. Empiezo a recordar cómo nos conocimos, hace ya unos años. Em...
Comentarios
Ya no es de la cebolleta, sino de la patata.
fdo: Amadeo, agricultor.
Aunque nuestro protagonista no carece de sentimientos nobles, ya que lo podríamos considerar idealista, perseverante, trabajador... me parece poco apropiado calificar su reacción como un efecto del enamoramiento. Más bien la crisis se debe a un choc profundo ante lo inesperado. Se trata de un hombre acostumbrado a luchar contra titanes, a mover montañas por alcanzar la gloria y poder arrimar la cebolleta. En esta viñeta, se nos presenta al protagonista frente al desmoronamiento de todo su universo, la chotilla cae rendida a las primeras de cambio.
En efecto nos damos cuenta de que Jopeto no vive para ligar, sino que vive para intentarlo.
Queridos amigos, la moraleja de esta breve historia sería que lo importante no es ganar sino participar.